Agosto de 2011, celebramos nuestro eventos evangelístico conocido como desayuno flamenco. Churros, chocolate, pitufos de tomate y aceite, hicieron de aperitivo y entrada al verdadero alimento que llegó después de la mano de las alabanzas del ministerio Shekiná Alabanzas Flamencas, que nos condujo hasta la presencia de Dios. Gilberto Orellana puso la Palabra final a este inolvidable evento.